BISAGRA ENTRE ARTE Y CIENCIA DURANTE UNA EDUCACIÓN VIRTUAL – Dr. Jorge Garzarelli, Ricardo Vargas, Dra. Carolina Bortolazzo

INTRODUCCIÓN 

El 13 de marzo del 2020, ante la situación de pandemia por COVID-19, el decanato tomo la decisión de cerrar las puertas de la Facultad de medicina UBA. A partir de ese día las clases comenzaron a ser virtuales, fue un aprendizaje y colaboración en común entre los alumnos y los docentes. Nadie estaba preparado para una enseñanza virtual. Comenzaron cursos de apoyo para los docentes. 

Poco a poco se fue perfeccionando el  contacto entre los alumnos y los docentes. 

Se generó una nueva enseñanza. Donde el conocimiento lo construía el alumno guiado por los docentes. Donde los alumnos no repetían metódicamente lo que decía el docente en un seminario sino que a través de actividades interactivas lograban el aprendizaje.

La utilización de las redes fue fundamental en este proceso.

Se logró evaluaciones virtuales. 

Pero dentro de esta nueva normalidad, la virtualidad en la enseñanza surgieron logros impensados; un alumno realizó un trabajo que representaba una bisagra entre arte y conocimientos científicos

RELATO DE UN ALUMNO QUE CURSÓ VIRTUALMENTE EL PRIMER AÑO DE  LA TECNICATURA EN BIOIMÁGENES EN LA FACULTAD DE MEDICINA UBA: MATERIA INTRODUCCION A LA BIOLOGIA Y FISIOLOGIA 

¿Cómo se dio esta relación interdisciplinaria de lo artístico con las ciencias médicas?  Los temas sobre salud  y arte se ubicaron siempre en mi centro de interés, pero nunca se cuestionó en mi interior  un orden de prioridad, ambos importantes y aportando una información diferente de un mismo tema.

Por citar un ejemplo, tomemos como objeto de estudio:

 “la fotografía en blanco y negro de un corazón diseccionado al medio”

Desde la mirada de un cardiólogo podría decirnos que observa una anomalía en la válvula mitral argumentando que la misma hace que la persona sea propensa sufrir una insuficiencia de la misma.  Desde la mirada artística se podría argumentar que es un rede made, concepto de arte donde un objeto “X” puede ser descontextualizado para resignificarce lo que llevaría a un debate de la  percepción y de la construcción de nuestro imaginario y las problemáticas de las interpretaciones.

Ambas miradas son valederas; cada una aporta un conocimiento del objeto sin importar que no coincidan en sus discursos. Cada uno de estos conocimientos es relevante, dependiendo el momento y el contexto en el que se manifiesta. Esta relación que se da, de las diferentes lecturas es  enriquecedora para ambas partes.

Tengo tanto interés por el arte como por la ciencia, pero no separadas, integrando una con otra.

Actualmente mi objetivo es seguir estudiando para satisfacer  mi necesidad de ampliar mis conocimientos sobre algunos temas  referidos a la salud, cómo se dan las  reacciones químicas o la fisiología de nuestro cuerpo. Sé que de estos conocimientos voy a lograr una bisagra peculiar entre arte y salud, retroalimentándose respectivamente.

Me inscribí en la universidad, para comenzar mis estudios de técnico radiólogo en el año 2020. Nadie imaginaba el comienzo de una pandemia. La misma logró que nunca conociera la facultad ya que la educación era virtual y el lugar físico de estudio fue  mi habitación. En este contexto, la sensación de miedo e incertidumbre se apodero de nuestra vida cotidiana. Todo era virtual, el trabajo y el estudio. La gran pregunta era ¿cómo  ser un estudiante de la salud transitando una facultad virtual?

Sentí desánimo al comprender que no subiría sus escalones anchos para ingresar a la facultad,  que no levantaría la mirada para ver lo alta y grande que es, sentí tristeza al saber que no conocería  el aula donde transcurriría la cursada. Todo este desánimo no permití que trascendieran más allá. En la vida tenemos que luchar por lo que queremos y transitar situaciones difíciles, resolverlas y continuar. Parece mentira pero yo en este contexto difícil estoy muy agradecido y dentro de la complejidad puedo decir que superé la situación conflictiva; talvez al principio estar solo todo era incierto pero al pasar los días conocí a mis compañeros “virtuales” que también tenían sus miedos y al compartirlos todo esto pasaría a ser algo anecdótico. Así fue el inicio  de ver las cosas de una  forma positiva. Al pasar las semanas fuimos conociendo a los docentes, pero en especial a la profesora de la cátedra de biología Carolina Bortolazzo a la que estoy sumamente agradecido. No sólo por la calidad de docente sino por la persona, hizo posible que las actividades y las clases fueran maravillosamente agradables. Es paradójico como se puede pasar de un aula incierta a un lugar  preferido. Y fue solo cuestión de tiempo para entender que el aula no tenía importancia como lugar físico, lo más fundamental es el compañerismo entre pares y la interacción con los docentes. . Comprendí que necesitas  las palabras de una docente que realmente se pone en el hombro a cada uno de sus alumnos y sería suficiente como para lograr cursar y transitar esta virtualidad enseñándome que lo esencial no es visible a los ojos.   Que más puedo decir;  no solo he aprendido contenidos de la fisiología y biología sino también de cómo ser un mejor docente, una verdadera inspiración tener una docente así. 

Cada contenido de esta materia yo los utilizaba de inspiración para generar una obra. Un día decidí compartir con mi docente el dibujo que había inspirado su clase. Ella me escribió, porque no entendía que hacia una persona con ese don artístico estudiando materias de salud. Así se inició el contacto, ya que ella se ocupaba de  un proyecto, coordinando la publicación de un libro y necesitaba urgente un dibujante. Me pregunto si yo podía y yo acepte, era el sueño de mi vida, ilustrar un libro. Y lo hice. Orgulloso de ser un alumno de la  Facultad de la UBA. Agradecido de que este año caótico pasará a ser un crecimiento personal, sin olvidar lo difícil que fue para el mundo.

Como profesor de artes visuales, formar parte de un lanzamiento de un libro es un sueño logrado. Me han dicho que las alegrías también se comparten y cuánto más en esta situación; gracias profe Carolina Bortolazzo y Dr. Jorge Garzarelli por todos los logros alcanzados y por los sueños cumplidos eternamente agradecido. Éxitos!!!! 

 

DIBUJOS REALIZADOS POR EL ALUMNO RICARDO VARGAS A PARTIR DE UNA CLASE SOBREREACCIONES QUIMICAS Y ATP 

 

CONCLUSIÓN

El uso de las TIC (tecnologías de información y comunicación) ha revolucionado la sociedad y son las herramientas que nos permiten estar conectados en esta situación de pandemia y distanciamiento social.

Las TIC aplicadas a la educación permite la interacción de los alumnos entre si y de los docentes con los alumnos. Resuelven situaciones problemáticas y generan los conocimientos. El alumno construye  el conocimiento a partir de actividades e interacciones en foros con sus pares y docentes. Es una nueva forma de enseñanza.

Ante esta nueva normalidad que llego para quedarse, existen logros como el relatado, que quizás en una situación de presencialidad no se hubiera dado.

La imagen lograda por el alumno Ricardo Vargas es un logro dentro de la enseñanza virtual. Le permitió lograr un “sueño” en su carrera de artista plástico, ilustrando un libro y creo una bisagra ejemplar entre el arte y la ciencia.

                                                                                 Buenos Aires, Argentina , 04/02/2021

                                                               

Una respuesta a “BISAGRA ENTRE ARTE Y CIENCIA DURANTE UNA EDUCACIÓN VIRTUAL – Dr. Jorge Garzarelli, Ricardo Vargas, Dra. Carolina Bortolazzo”

  1. Dr Jorge Garzarelli, gracias por la generosidad y la amplitud de mente, por dar un lugar en este espacio para que otras personas se puedan expresar.
    Y si me permitís me apropio y me inspiro en tu frase para decir: que el arte tiene el poder de unir a las personas y en armonía con las ciencias de la salud nos hace mejores seres humanos.

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